Un día por teléfono hable con Ernesto me dijo que buscara el libro de Psicomagia de Jodorowsky que me pondría ser útil en los días de desorden intencional que estaba viviendo. Ese mismo día me decidí a buscarlo, salimos a caminar Flor, Mary y yo, dimos un largo paseo desde la tan famosa esquina Junin con Perón hacia el parque Rivadavia pasamos por el café de las Violetas, compramos un cuarto de helado cada uno , recuerdo bien el mio: chocolate Bariloche. Cuando llegamos ya estaban por cerrar los puestos de libros de segunda mano. Yo apenas y alcance a comprar el de Sidartha y Mary el de Como agua para chocolate.
Llegamos a la casa de regreso y ahí empezó mi proceso de convertimiento a la doctrina Psicomogica cuya base son las “coincidencias”. Comente que había fallado en mi intento de encontrar el libro y Juan Pablo “casualmente” escucho mi platica y “casualmente” tenia el libro. Me puse a leerlo pude haberlo acabado en una noche de lo que provocaba a cada hoja pero no quería, quería que fuera eterno, así que lo administre en sesiones de 9:00 a 9:35 sobre el bondi de la ruta 24 Wilde- Avellaneda rumbo al laburo.
Pasaron unos días una leídas y unas releídas, un viaje a Uruguay con Geraldina, una nueva temporada Argentina pero ahora con mi familia y los elementos seguían diciéndome existo atentamente la Psicomagia. Por esos días intente hacer mi primer acto de psicomagia, cambie mi nombre, me hice llamar Cuahutemoc para que tuviera mas que nunca una representación toda mi mexicaneidad y aunque a la mayoria de los argentinos se les dificultaba la pronunciación y decidieron hacer reducciones al nombre me di cuenta de los poderes de la teoría.
Pasaron meses estaba en el Distrito Federal en el festival de Arte contemporánea del centro histórico y de pronto un flash (y no no era la chica del bikini azul) era que me dirigía a un evento cuya reseña no había leído pero el folleto me informaba en ese instante que era una sociodrama dirigido pro Jodorowsky, “casualidades”. Una palabra al respecto “convencimiento”
Voy en carretera y mi radio sintoniza una estación de otra ciudad o tal vez cambie la frecuencia a a.m. porque desconozco la estación y esa música… Che se me hace conocido, ¡no son estos pelotudos! mmm ¿cómo se llaman? -Son Capri dale siii que raro que los toquen que “coincidencia” escuchar esa canción.
Despierto, un poco aturdido de mis sueños mezclados con los pibes que jodieron toda la noche en el pasillo corriendo. Lo primero que hago es meterme a la ducha para despertar enteramente apenas voy abriendo los ojos cuando se abren inmensamente de un golpe “Capri” dice la toalla “coincidentemente” ¿Cómo no me habia dado cuenta? Seguramente fue que noche llegue con tanta prisa que no procese ni el nombre de este hotel, siento nervios de lo que lo que se que puede pasar, un día de entenderes. Giro un poco la cabeza y en el azulejo esta escrita le letra C sobre la llave izquierda. De Capri voy a C deduzco el mensaje, el día de hoy tomare todas las opciones “C”. Me pongo los pantalones y apenas cae la remera sobre mi cuerpo y me doy cuenta de que tiene un mensaje porteño y que también hará su trabajo, salgo a la calle y ya esta!!! Es tan simple hoy, lo identifico de inmediato. “Casualmente” en al fuente hay un pibe con la remera de fútbol de Argentina, voy y “coincidencias”.